Al bobo de la facultad, cuyo nombre debemos proteger, lo hacíamos ir por los tintos jugando al "cara y sello" yo le decía: "sellos gano yo, sellos pierde uste" y claro, perdía, el se levantaba e iba mansamente por los tintos y cuando volvía me decía: "¿Hey jimmy yo porqué siempre pierdo? ¿Será que estoy salao? Definitivamente, bienaventurados los mansos de espíritu porque a esos los capan paraos, como me decía mi querido Orlando monsalve.
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