sábado, 23 de abril de 2016

Doble dosis

Una "Armerada" ocurrió en tierra caliente, el Armero viajaba para vender algo, que claro, era vendedor y llegó a Puerto Berrío. El hotel donde se alojó era de techo bajo y tenía ventiladores de aspas grandes pendientes del mismo. La primera noche llegó y para refrescarse prendió el ventilador, al no acceder al fresco, decidió quitarse la camisa al método tradicional, sacando la cabeza ayudado de sus manos y pum, su mano dio contra las aspas hiriéndole los dedos. Unos días después nos contaba en el parche su anécdota de haberse herido las manos, pero traía ambas manos heridas y le preguntamos que pasó con la otra mano, el respondió que al día siguiente había llegado con la mano adolorida, prendió el ventilador y se cuidó muy bien de no levantar la mano herida y en efecto se hirió la otra.
A veces bastaba con contar que la primera noche se hirió una mano y que durmió allí dos noches y que, gracias a dios, terminó sus ventas antes de la tercera.

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