En nuestro viaje a Isla Fuerte no nos dejaban pasar por ciertas playas "privadas". Quisímos hablar con el "gobernador" de la isla sobre el asunto, pero lo único que conseguímos fue averiguar que el gobernador se llamaba "Irene". Cada que alguien nos prohibía un paso, le decíamos: "Ya hablamos con doña Irene y nos dijo que acá no hay playas privadas y que podíamos recorrer la isla tranquilos". Así nos defendimos muchas veces: "Doña Irene dijo... Hablamos con doña Irene..." Sorpresa la nuestra cuando conocimos finalmente a doña Irene, un negro de 1,70 metros de estatura con cara de matón de barrio.
domingo, 1 de octubre de 2017
De dos males
Hablábamos popó como siempre en la U y Elkin se puso sentimental hablando de su relación con Nancy: "Yo, home, pues no soy muy agraciado pero, a uno le pasan cosas. A veces me despierto y Nancy me mira con esa cara de enamorada y eso lo conmueve a uno, uno bien feo y despeinado y con legañas..." Alejo lo frenó en seco y le comentó: "¿No has pensado en la posibilidad de que se esté burlando?"
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