En el colegio la cancha se divide en dos secciones para que no se atropellen entre sí los chicos. Una semana le toca a bachillerato, la otra a primaria. Eso no evita que se quieran sacar los ojos por ocuparla. Un día se me acercó corriendo uno de los niños de preescolar y me dijo:
-Profe ¿A quién le toca la cancha?
-A primaria -respondí-
El niño salió gritando: "eso, bravo, eso, ahh". no se demoró en volver corriendo sobre sus pasos y me interrogó de nuevo:
-Profe, profe ¿yo soy de primaria?
-Si -le argumenté de nuevo- y de nuevo salió: "eso, bravo, eso, ahh".