viernes, 29 de noviembre de 2013

Astrología aplicada

En una de tantas acampadas, Pino (supe tarde que el apellido no era Pino, sino abreviatura de Pinocho, por su prominente nariz bergeraciana), estaba enseñando astronomía a una de sus "alumnas" -yo supongo que trataba de asombrarla para ver si podía engatusarla- y con paciencia le señalaba montoncitos de estrellas y le decía: "ursa minor, cannis mayoris y ese grupo de allá son las pléyades". Unas horas más tarde la avanzada alumna se encontró conmigo, no sé si trataba de impresionarme o de usar la estrategia de Pino para seducirme -cosa que no le hubiese resultado difícil- y de paso, repasar la lección de don Pino. Me señaló un grupito de estrellas y me dijo: "mire pues, esas de allá son las "plebeyas".

PD: Para los que recuerden el parche era nuestra incomparable amiga Cecilia.

Tom Collins

En mis tiempos libres trabajaba en el bar de un amigo en Bello. En una oportunidad llegó un tipo con una cara de montañero que se le caía el musgo de la ropa, pero en una camioneta espectacular de quien sabe cuantos millones y dos hembras rubias que se las quisiera el santísimo en su nómina. El tipo se sentó y me pidió con voz gangosa: "tráigame una botella de guaro". Una de las chicas le dijo: "no mi amor, pidamos algo más fino". La chica se giró hacía mí y terminó la frase: "¿Tiene Tom Collins?. El tipo se quedó mirándolas y después de unos segundos también se giró hacía mí y me preguntó: ¿eso si es bueno?. Las chicas no me dejaron contestar, pues le batían la cabeza de arriba a abajo y el hombre puro y simple me ordenó: "traígame una botella"


viernes, 22 de noviembre de 2013

Visión borrosa

Continuando con la ceguera de Dayro Gallego. Estábamos una vez bajo el palo de mango, (sede principal de la comedia que acá se representa -cuenta-), Dayro miraba, se rascaba los ojos y volvía a mirar. Luego de un rato de repetir el proceso anterior dijo: "Viejo estoy tan mal que veo lluvioso". Y preciso, cuando nosotros nos fijamos estaba lloviendo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

La grabadora

A veces llevaban grabadoras a los parches para escuchar "musiquita" que al final era muy diversa: algunos escuchaban rock, otros salsa, mambo, tangos, trova en fin. Una vez habíamos exagerado un poco las copas y aún así pude notar que Roger daba y daba vueltas a la perilla del dial de la máquina, hablaba con alguien y volvía muy aplicado a su labor. Por fin, luego de un largo rato de estar dándole vueltas a la perilla mencionada se decidió a hablarme y entre asombrado y estupefacto me dijo: "Hermano en todas las emisoras están transmitiendo la misma canción" yo no caí en cuenta y tomé la grabadora para cerciorarme de lo que Roger decía y descubrí lo inevitable: lo que sonaba era la cassettera.

PD: No olviden que tronkitos fue fundada en épocas pobres y ausentes de USB, MP3 y subsiguientes. Si bien ya existían, eran para gente de plata y entre nosotros no abundaba.

La lengua de Cervantes

Entre los habitantes de tronkos estaba una niña a la que llamaban Anabel, cruce de anaconda y cascabel. Su nombre Diana Patricia A. Más que cruce de anaconda y cascabel yo le decía Dianabel Patico (cruce de diablo, anaconda, cascabel, pantera, tigre y cocodrilo). Lo interesante de la chica era su preocupación por el idioma. Corregía a todos, por lo que se ganó otro apodo, el de LIQUID PAPER (lo pronunciábamos licuid peiper). Anabel sacaba  a relucir sus conocimientos sobre verbos y raíces latinas y griegas y ganaba toda discusión idiomática, una vez se enfrentó con Jenny que tampoco perdía ninguna, sobre si se decía "arañar" o "aruñar". Discutieron un largo rato y cansada de exponer soluciones dijo Jenny: "pues tiene que ser aruñar, porque se hace con la uña no con la aña"

martes, 5 de noviembre de 2013

Normas técnicas

Siempre que se presentaba un problema técnico, los adictos al parche de tronkos, buscaban a alguno de los "intelectualoides" para que le colaborara en la solución de dicho problema. En este caso la señorita "Mariposa" recientemente adquirida por la universidad en el área de educación, se acercó para preguntar justamente por uno de esos problemas, que más que problema era un dato técnico:
Pregunta desde la Universidad de Antioquia corregimiento de tronkitos la señorita Mariposa: ¿Muchachos, cuáles son las normas del ICONTEC? 
Responde desde el mismo sitio el ICONTECÓLOGO Checho C.: "las normas técnicas del ICONTEC son: Amar a dios sobre todas las cosas...no jurar su santo nombre en vano...en fin."

Uno de policías

Entraba yo en la casa de un amigo cuyo padre era policía y lo encontré (a su padre), en la sala, levantándose sobre sus manos y pies, es decir, haciendo flexiones y casi a punto de desfallecer, diciendo en una visible falta de oxígeno por el esfuerzo: "dos...cien...tas". Me quedé atento mirándolo y pensando, que un hombre de su edad, con esa fortaleza era impresionante. Bajó nuevamente y con un rostro aún peor de crispado y casi sin aliento dijo: "tres...cien...tas".

Eso me bastó para guardarme mis juicios de valor hasta no haber visto el tiempo suficiente.