En mis tiempos libres trabajaba en el bar de un amigo en Bello. En una oportunidad llegó un tipo con una cara de montañero que se le caía el musgo de la ropa, pero en una camioneta espectacular de quien sabe cuantos millones y dos hembras rubias que se las quisiera el santísimo en su nómina. El tipo se sentó y me pidió con voz gangosa: "tráigame una botella de guaro". Una de las chicas le dijo: "no mi amor, pidamos algo más fino". La chica se giró hacía mí y terminó la frase: "¿Tiene Tom Collins?. El tipo se quedó mirándolas y después de unos segundos también se giró hacía mí y me preguntó: ¿eso si es bueno?. Las chicas no me dejaron contestar, pues le batían la cabeza de arriba a abajo y el hombre puro y simple me ordenó: "traígame una botella"
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