lunes, 11 de noviembre de 2013

La lengua de Cervantes

Entre los habitantes de tronkos estaba una niña a la que llamaban Anabel, cruce de anaconda y cascabel. Su nombre Diana Patricia A. Más que cruce de anaconda y cascabel yo le decía Dianabel Patico (cruce de diablo, anaconda, cascabel, pantera, tigre y cocodrilo). Lo interesante de la chica era su preocupación por el idioma. Corregía a todos, por lo que se ganó otro apodo, el de LIQUID PAPER (lo pronunciábamos licuid peiper). Anabel sacaba  a relucir sus conocimientos sobre verbos y raíces latinas y griegas y ganaba toda discusión idiomática, una vez se enfrentó con Jenny que tampoco perdía ninguna, sobre si se decía "arañar" o "aruñar". Discutieron un largo rato y cansada de exponer soluciones dijo Jenny: "pues tiene que ser aruñar, porque se hace con la uña no con la aña"

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