Mientras escuchábamos "8 bolas" de Chile y su canción nacionalista que dice: "Yo quiero a mí país y la ilusión de un pueblo siempre estará viva..." El George repartía unos fríjoles con un desagradable sabor a tierra que llevaban siglos en la alacena de la finca. Cuando el Armero le replicó que los fríjoles sabían a tierra, el George le amputó el comentario: "¿Y no querés tanto la patria? entonces cométela".
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