El metanol consumido en "livianas dosis" estaba dejando ciego a medio tronkitos y desarrollamos un "test" para ver cual necesitaba primero anteojos. El "test" consistía en sentarnos en la plazoleta Barrientos, bajo el árbol de mango y señalar un letrero en la pared del corredor de "guayaquilito", unos 50 metros al frente; el "testeado" debía contestar correctamente lo que decía en el letrero, que estaba escrito en letras grandes y rojas y se trataba de alguna consigna rebelde de las que abundaban en esos espacios. Si respondía correctamente pasabamos a otro letrero más pequeño y así por el estilo.
Cuando le tocó el turno a Dairo Gallego, Pino le preguntó:
¿Qué dice en aquella pared?
Dairo miró abriendo los ojos hacía "guayaquilito" y luego empezó a achinarlos y entrecerralos varias veces. Luego de un extenso escrutinio respondió:
¿Cuál pared?
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