Encontrábame con mi princesa cósmica en un beso, cuando un mugroso y andrajoso ser humano nos dijo a través de la ventana del coche:
-Una limosnita por el amor de dios-No tenemos -respondí yo
-Cualquier monedita- insistió el mendigo
-No hay - dijo la ya enojada princesa
Y el mendigo, también enojado contestó:
-De todas maneras gracias y recuerden que dios paga bien.
La realeza lo miró de arriba a abajo y con un gesto de ironía le respondió:
-Se nota.
No hay comentarios:
Publicar un comentario